1
Elige la imagen original
Elige la versión más nítida que tengas. Observa detenidamente el área detrás del objeto: un cielo despejado es más fácil de reconstruir de forma convincente que un rostro, una valla con patrones o una fila de letras diminutas.
2
Especifica qué debe cambiar
Identifica el objeto y menciona los detalles que deben permanecer, como líneas de horizonte rectas o sombras naturales. El editor enlazado acepta una solicitud de texto para toda la imagen en lugar de un pincel de selección; especifica con palabras los bordes y los sujetos cercanos que quieres conservar.
3
Inspecciona y revisa
Compara el área editada con la original con una vista ampliada y con el tamaño de visualización normal. Busca texturas duplicadas, bordes borrosos o una sombra que permanezca después de que desaparezca su objeto; revisa la selección o prueba con otra imagen de origen si es necesario.